Taller de Clown: “Sembrando semillas rojas”

A cargo de Georgina Nacif y Carla Pollacchi, el 23 de junio se desarrollará el encuentro de capacitación dirigido a público en general, sin necesidad de experiencia previa.   “El...

Taller de Clown: “Sembrando semillas rojas”

A cargo de Georgina Nacif y Carla Pollacchi, el 23 de junio se desarrollará el encuentro de capacitación dirigido a público en general, sin necesidad de experiencia previa.

 

“El milagro del Clown es que consigue comportarse como un niño sin renunciar a su edad”. Con esta cita de Jesús Jara se presenta el Taller de Clown: “Sembrando semillas rojas”, que dictarán en Santa Fe Georgina Nacif y Carla Pollacchi.

La cita será el sábado 23 de junio, de 10 a 13 y de 14 a 17 hs., con un costo de $ 600.

El taller está dirigido a personas desde 18 años en adelante (sin excepción), y no es necesario tener experiencia en clown.

Para más información, los interesados pueden dirigirse al Tel: (0342) 4573735, Facebook: Centro Cultural Provincial Francisco “Paco” Urondo. Las inscripciones se reciben en el mail: cencultu@gmail.com.

 

“Un clown es un ser ingenuo por naturaleza, no tiene maldad, es sincero y verdadero. Siempre muestra su estado, comparte sus sentires, sin miedo a ser juzgado o juzgar a nadie. Todo lo que hace lo hace desde el amor, lo único que busca es ser querido y aceptado”, sostienen las docentes.

Entre los objetivos generales del proyecto figuran: llegar a la esencia de cada uno, a través de lo lúdico; aprender a no juzgarse ni juzgar a los demás, aceptando que cada uno es único y especial; desestructurarnos sin tener miedo al ridículo para reírnos de nosotros mismos; focalizar la técnica del clown que consiste en mirar al público a los ojos, trabajando así la improvisación y la comunicación, dejándose modificar; y trabajar diferentes dinámicas en grupo e individuales.

El primer encuentro está dirigido a un trabajo de juego. “Juego por juego, juego sin prejuicio.

Soltar el cuerpo poniéndonos en contacto con nuestra esencia y con la esencia del otro. Recuperar la inocencia perdida de aquellos días de payana, elástico, arroz con leche o ¿Lobo estás? Volver a creer que todo es posible despertando la mirada a lo invisible de la imaginación. Entregarnos al vacío del tiempo, sosteniendo el juego hasta el infinito, dejando de lado la realidad del mundo que nos rodea. Permitirnos ser”, definen.

“En la segunda instancia del trabajo abordaremos el encuentro con nuestra mirada y la mirada del otro. Conectar y dejarse modificar. Abrir los ojos por primera vez al mundo de los cinco sentidos, haciendo foco en los detalles, sorprendiéndonos de los otros y de mí mismo. Trabajar con la mirada oceánica sumergiéndonos en los diferentes planos. Lo que está, lo que se destaca, el fuera de foco, lo que no se ve. Estar atentos y presentes. Poder dirigir y proyectar la mirada con lo que nos sucede en el momento”, explican.

“Permitirse contemplar, respirar, caminar lento, sin esfuerzo, descubriendo paso a paso colores nuevos. Perdernos, encontrarnos, no hacer por hacer o por agradar a los demás, sino ser yo mismo con todo mi abanico humano. Entregarme sin miedo al vacío, al silencio, dejando que aflore mi vulnerabilidad para poder tomarla entre mis manos y con ella crear”.

Finalmente, en la esta tercera etapa se abordará el vínculo, con el compañero, con el público, con los objetos y con el espacio. “Sumando todo lo trabajado, uniremos todos los ingredientes que nos permitirán llegar a conocer el mundo del clown. Trabajaremos en la búsqueda de las temáticas que nos conmuevan intentando hallar la poética propia que se verá reflejada en nuestro cuerpo, nuestras palabras y  silencios”, afirman.